lunes, 6 de diciembre de 2010

Ataúdes a mano


Buenas noticias para los homo habilis, manitas y demás amigos del hágalo usted mismo (más caro y el doble de feo) Hasta ahora, su creatividad no pasaba  más allá de las clásicas mesas camillas a base de latas de espárragos, chaise-longue de cartón piedra lacada y otros atentados a la paz del hogar. Pero ahora se amplía su radio de acción, alterando también la paz de los cementerios. Una empresa holandesa comercializa ataúdes que puede usted mismo montar en casa. Le mandan las tablas y las instrucciones y se lo va currando en su tiempo libre.
Antes se hacía tiempo esperando a la parca tejiendo con santa resignación el propio sudario. Como esas tradiciones ya están caducas hasta entre las cofradías zamoranas de semana santa, mejor esperar  claveteando su propia caja. Si para Quevedo la última hora era azada que cavaba la tumba fría, ahora es martillo comprado en el Leroy Merlin.
Portavoces de la empresa han dicho, quizás con ironía, que ya hacía dos años que se habían percatado de ese nicho de mercado, por lo que no sabemos si los  ataúdes servirán para panteones y tumbas corrientes. Sí es cierto que pueden customizar el féretro, eligiendo maderas, tiradores y demás, para que no pierda calidad de vida ni confort en su nueva residencia.
A simple vista, parece  un  indudable avance en las costumbres funerarias. Piensen en el pariente recalcitrante que lleva tiempo ya con un pie aquí y otro allá y que no acaba de decidirse a juntar lo dos en el más allá. Seguro que le cambia el gesto si le dice que ya ha encargado su ataúd, y que una vez montado lo puede probar a ver cómo le sienta.

8 comentarios:

noveldaytantos dijo...

Hay algo aquí que no he acabado de entender. ¿A quién le corresponde montar el ataúd?. Al propio cadáver no, porque ya está muerto, obviamente. En ese caso solo quedan 2 alternativas: o que te lo monten los demás (tu señora, un vecino, etc) o tú mismo antes de morir (esto, por cierto, sería la leche. Ponerte a currar como un cabrón antes de estirar la pata).

chafardero dijo...

Lo ideal seria que cada uno se hiciera el suyo, pero si los estertores de la muerte te pillan se permite ayuda

Capazorros dijo...

Me va a quedar ideal en un rincón de la salita de estar.

chafardero dijo...

y en verano puedes echar la siesta en él que se está fresquito

Un paseante dijo...

Sí, la verdad es que sería bastante intimidante ver a tus familiares más cercanos montando tu ataúd. Pero no creo que prospere esta moda: el sujeto en cuestión probablemente amenazaría con desheredar a sus deudos de proseguir en su empeño.

chafardero dijo...

@ Paseante:
Igual acaba en la caja antes de que pueda ir al notario.

Poyatos dijo...

Curiosos preparativos. Y yo que soy muy vago, ¿no podría construirme una hurna de esparto pa incinerarme y así me ahorro el eslome de la dichosa cajita?

Así es más fino y profiláctico. Las cenicicas no huelen ni ná. Toma nota, truhán!!

chafardero dijo...

@ Poyatos:
yo ya tengo dispuesto para cuando la palme que recojan mis cenizas en un tetrabrik de Don Simón y que las esparzan al viento desde lo alto de la fuente de la Navarrería.