Mostrando entradas con la etiqueta Atilio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Atilio. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de febrero de 2009

Japanese Street Fashion

Acaso el ocaso amenaza al país del sol naciente y su ministro de hacienda le da a saco al sake para olvidar. Quizás el dragón solo sea tigre de papel con más de un 12% de crecimiento negativo (o decrecimiento positivo). Muchos pensarían que andarían con ojos y vestiduras rasgadas al ver como en una de las mecas del consumismo no consiguen vender ni una escoba aunque tenga wifi y manos libres. Todo un imperio erigido sobre las sólidas bases de videojuegos, móviles, pantallas de plasma, cámaras digitales y esos otros mil gadgets indispensables para el desarrollo de toda persona humana con inquietudes puede venirse abajo como castillo de naipes y dejarles a todos con el culo al aire. Normal que el ministro responsable se tire a la borrachera aunque sea su perdición, que ya ha tenido que dimitir por el espectáculo dado en la última cumbre del G7 celebrada en Roma.

Pero desde aquí pronosticamos que las penurias niponas van a durar poco, que el país que ha parido referentes éticos de la talla de Son Goku o Naruto, la estética visceral de Naruo o Kitano y sus pelis para enteradillos no permanecerá mucho a los pies de los caballos de la economía. Porque la energía pop que posee Japón hace de él un país cargado de futuro. La burbujeante creatividad nipona fusila sin complejos la cultura occidental alcanzando delirios de grandeza. La imaginación desbocada de estos seres enfermizos hace palidecer de envidia al resto del universo, que a duras penas sigue su estela hecha de colorete y polvo de estrellas. Si no vean la explosión de luz y color del video, kogal vestidas megafashion total, y tomen nota para su disfraz de carnaval, que el de bruja o pirata está ya más que sobado. Vístanse como lolitas preadolescentes llenas de lacitos, corazones y otras fruslerías, el pelo teñido de más colores que un papagayo, plataformas de vértigo, trajes supersónicos, tantas capas de pintura como Sara Montiel, complementos carísimos y locas ganas de divertirse. Que la moda de Shibuya tome nuestras calles, destierre a las tinieblas exteriores los chándales y las camisas de cuadros y vivamos en el mundo en tecnicolor que nos ofrecen nuestros gurús amarillos para que todos seamos pop, todos incluso tú.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Borat versus Ágatha

Trascurría el pase entre las miradas circunspectas de los especialistas, amagos de bostezos del público general y alguna cabezadita de los que estaban en un discreto segundo plano. La rompedora, vanguardista, original y siempre divina Ágatha Ruíz de la Prada presentaba colección en la Semana de la Moda de Milán. Ya saben lo que se gasta la señora de Pedro Jota: mucho colorín, corazoncitos, florecitas, cortes estrambóticos e imposibilidad de vestir esos trapos en la vida cotidiana (salvo carnavales) De pronto se ve al fondo de la pasarela, entre las jetas anoréxico-estreñidas de las modelos, al ínclito Sacha Baron Cohen, el Borat en persona, que se lanza a hacer el paseíllo con un modelito que gustosamente hubiera firmado Ágatha. Bajo una amplia capa negra llevaba algo que bien pudiera ser una naturaleza muerta colgada al cuello o la febril pesadilla de don Jaime de Marichalar, magister elegantiae, tan vituperado el pobre últimamente por su vengativa ex.

Nuestros expertos, encabezados por Atilio Ventimiglia y Celestino de la Coz, están completamente de acuerdo en la propuesta del Borat, tanto en su puesta en escena como en su contenido estilístico. Supone una bocanada de aire fresco en una industria como ésta que bajo la apariencia de un continuo cambio no tiene más que la repetición de cuatro clichés súper sobados, por mucho que algunas diseñadoras como Ruíz de la Prada intenten aparentar innovación.

Desde aquí emplazamos a Ágatha para que acepte el reto que le lanza el Borat y ponga manos a la obra diseñando el tanga que luzca éste en su próxima peli, en la que se supone que pondrá en solfa el mundo de la moda. El listón está alto, pero ella sabrá estar a la altura de las circunstancias

viernes, 20 de junio de 2008

Moda baño 2008


Atilio Ventimiglia, nuestro coolhunter de cabecera, nos informa de las novedades en la moda baño de este año. Visto que cada vez están más mugrientas las playas y no es raro pisar condones usados o salvaslips, desde Copacabana a Samil se está imponiendo el zueco como calzado más adecuado para hollarlas, ya que a la seguridad y a la comodidad se añade un toque folk-rural muy políticamente correcto. Otro clásico, el calcetín deportivo blanco, no puede faltar para realzar la línea del zueco.

El tanga de leopardo, símbolo de la virilidad y el sexapil masculino, llenará las orillas de hombres luciendo paquete y culito para felicidad de las mujeres que esperan ansiosas la vuelta del hombre de verdad.

Este año la novedad en la moda playera viene del lado de los complementos, como son el casco de futbol americano y el bate de beisbol, elementos imprescindibles para poder sobrevivir en la jungla playera, plagada de marujas aceleradas peleándose por poner la sombrilla, críos hiperactivos sembrándolo todo de flanes de arena, niñatos relamidos en bermudas espeluznantes, niñatas chamuscadas de tanto sol y otras especies altamente peligrosas. Aquí vemos a un precavido ciudadano haciendo un cursillo de supervivencia en condiciones extremas antes de adentrarse en primera línea de playa.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Moda Halloween


Mucho miedo se pasa en Halloween, pavor da lo que se ponen algunos, y no por lo fantasmagórico sino por el mal gusto que gastan. Atilio Ventimiglia en noches como esta flipa en colores con el atrevimiento del personal a la hora de disfrazarse. Se dio una vuelta ayer por las zonas de ambiente y boquiabierto volvió. En los bares popis el disfraz de moda era el de Bruce Sprinting, tipo a medio camino entre un chapero en paro y un peón caminero, pues no hay nada más aterrador para los amantes del pop que los toscos alaridos del mindunguis.

Otro traje con mucho éxito, el del primo de Rajoy, lo lucían con sorna las juventudes del PSOE, mientras los peperos iban en su mayoría con el de Al Gore, que nos ha enseñado a todos como beneficiarse del cambio climático.

Tedy Bautista, Ramoncín y el Monstruo de la Galletas, ejemplos de infinita voracidad, fueron muy socorridos por los internautas. Esperemos que almas tan sensibles no se sientan dolidas y empiecen a pleitear con todo el que pillen.

Varios individuos aparecieron disfrazados de Drácula, pero al fijarse mejor Atilio descubrió, por la cantidad de pulseras que arrastraban, que no, que iban de Marichalar, pero la capa y las ojeras le confundieron. Supuso que el original estaría celebrando el cumple de su sobrinita, Leonor, que siguiendo la precocidad de la familia, con dos años ya dice dos palabras. A este ritmo, a los veinte igual domina veinte palabras, o más.

En fin, caretas para todos los gustos: de revolucionario bolivariano, de guitarrista de ACDC, de diablo Cojuelo y la más tremebunda de todas; la de Miguel Ángel Muñoz haciendo de médico. La gente huía horrorizada presa del pánico, se tapaba los ojos implorando piedad. Ni Miliquito había llegado a tales extremos.

lunes, 1 de octubre de 2007

Apostólica y Romana Moda




El correo electrónico de Atilio esta totalmente saturado de consultas de oyentes de Radio María que acudieron a la charla que impartió sobre moda. Quizás no se explicó con claridad sobre las líneas maestras según la congregación para la doctrina de la moda católica, organismo vaticano que sienta las normas de la decencia en el vestir.

Quiere dejar meridianamente claro que el fucsia para ir a las novenas no solo no es tendencia, sino que alimenta la vanidad, de la que conviene cuidarnos.

Sobre los maxi bolsos, si bien son muy útiles para llevar devocionarios, cilicios y demás, mejor de color gris o negro, a juego con las gafas, que no quiere el Señor que abusemos de los colores chillones.

Los trajes chaquetas, no del todo desaconsejados, despiden un cierto tufillo luterano del que mejor nos guardamos.

Los pañuelos de seda los reservaremos para tomar café con las íntimas, pero en actos sociales mejor prescindimos de él; demos ejemplo de sobriedad ante personas sin la suficiente formación cristiana o una fe menos firme, que les puede dar pie a desbocar su sensualidad.

Un complemento que no desentona es llevar la medallita de la Virgen del Batiburrillo a la hora de comulgar, y la del Cristo de Palacagüina a juego.

Confía Atilio que con estas directrices las damas devotas no tengan problema en vivir su fe desde la clase y la elegancia. Él por su parte, se cuidará muy mucho en lo sucesivo de meterse en semejantes avisperos, que vestir santos no es lo suyo.