lunes, 13 de julio de 2020

Vacaciones

          

Como otros años, llega el difícil y postergado momento de tomarse vacaciones. Para este verano habíamos preparado unas semanas en la noche sin fin de Ibiza, bombardeados por epiléptica música nacida del seno de máquinas insaciables, rodeado por la más selecta fauna de la galaxia, hasta que nuestros cuerpos y almas quedaran como un motor gripado. Pero el puto virus nos obliga a cambiar de planes, evitar multitudes y ni siquiera codearnos con la abuela en las fiestas del pueblo. Así que hemos reservado celda en un monasterio de Valdeliendres del Rijoso, donde nos dedicaremos a la vida contemplativa, a meditar sobre la brevedad de la vida, la laxitud de los laxantes, la política fiscal de la restauración, y sobre todo, el índice de refracción de las acelgas. Les dejamos con un temita yeyé de Rocío Dúrcal, ideal para sobrellevar los calores estivales. Muchas gracias por estar ahí, felices vacaciones y hasta septiembre.



lunes, 29 de junio de 2020

La típica canción

                  

Hoy viene por aquí el típico grupo emergente, las chicas de Las Ginebras, con uno de sus primeros temas, una de esas canciones que ayer no te gustaban y hoy presumes de ella. Repasan con ironía grupos y estilos jugando con esa relación de amor y odio que nos unen a ciertas canciones. Ya sea tu debilidad don Omar u Oasis, estas chicas te comprenderán.

lunes, 15 de junio de 2020

A vivir

                 

Con el permiso de la autoridad y si el virus no lo impide dentro de poco podremos volver a nuestros diarios quehaceres. El largo parón ha ampliado la lista de tareas pendientes, pero poco a poco nos pondremos al día. Todos los abrazos postergados irán llegando a sus destinatarios, volveremos a brindar al sol y a la sombra. Retomaremos las charlas sobre la interacción entre la materia oscura y la mantequilla, los amaneceres a calzón quitado, los paseos por las viejas alamedas y la tranquila observación de las simples cosas. Muchos querrán peregrinar a donde nunca pasa nada a ver qué ocurre ahora, llenar los pulmones de aire fresco o terminar el estudio anatómico de las nubes. Otros volverán a los deportes de riesgo, como botar barquitos de papel en ríos de montaña o jugar a rayuela a ciegas. Los hay con ganas de bailar sin concierto en conciertos y de cambiar el balcón de casa por el del escote de la vecina. Algunos ya vagan sin prisas entre las estanterías de su librería favorita, están de safari en busca de tréboles en las grietas del asfalto o deconstruyendo el bocata de calamares. Los hay que no pueden esperar a que caiga la manzana del árbol y los que aplican la topografía algebraica al talle de los vestidos de verano. Por si fuera poco, Rigoberta Bandini tiene también su propia lista de tareas en la preciosa canción que acompaña al artículo, quizás alguna os convenga. Manos a la obra y a vivir.