—Y con esto doy por terminada mi charla sobre física cuántica. Ahora, si quieren hacerme preguntas, les responderé con mucho gusto.
—Sí, por favor, ¿Sabe si el entrelazamiento cuántico se da con más facilidad las noches de luna llena?
—La evidencia empírica, a falta de estudios pormenorizados, apunta a que en cuarto menguante hay una clara tendencia al entrelazamiento y al apareamiento.
—¿La paradoja de Schrödinger se puede enunciar con una boa y Trump encerrados en una habitación?
—No veo inconveniente, siempre que la boa sea previamente informada de los riesgos que corre.
—¿La superposición cuántica se puede recrear usando croquetas?
—Es un tema controvertido. Yo y mi equipo del Centro de Energía Fotoatómico hemos logrado resultados muy esperanzadores con las croquetas de cocido. Pero las de bacalao parecen no regirse por las mismas normas, quizá sea que su spin tiende a cero, quizá sea el proceso de desalado del bacalao que interfiere en la medición.
—¿El principio de incertidumbre es el mismo que rige los pronósticos del Racing de Ferrol - Alcoyano?
—La volatilidad del Alcoyano es tal que pueden ir ganando y perdiendo simultáneamente, y en la prórroga deflactar para acabar como empezaron.
—¿Algún día seremos capaces de crear un ordenador cuántico que descifre las letras de Bad Bonny?
—Creo que es más sencillo hallar todos los decimales de pi que meterse en ese jardín.
—Para finalizar, ¿qué le ha aportado a nivel personal sus estudios sobre física cuántica?
—Grandes dosis de realización profesional, pero sobre todo valoro los trienios, las dietas y el coche de empresa. En la física convencional tenía que tirar de transporte público.





