─ ¿Está el enemigo? Que se ponga. Mira, que andamos cortos de balas, así que hemos pensado que nuestros soldados hagan bang-bang, como que disparan, y vosotros os vais muriendo, ¿de acuerdo?
Esta variante del famoso monólogo de Gila bien se puede aplicar a la noticia que hoy tenemos entre manos y que atañe no al glorioso ejército español, si no al más glorioso todavía ejercito holandés. Estaba la soldadesca en plena refriega en un ejercicio de tiro cuando ocurrió lo impensable, no quedaban balas para alimentar sus rifles. Los oficiales al mando, entrenados para solventar cualquier contingencia bélica hasta en las más extremas condiciones tácticas, echaron mano de una artimaña que para sí hubieran querido Anibal o el Gran Capitán, dada su audacia. Ordenaron a la tropa que gritaran ¡bang! ¡bang! mientras hacían como que disparaban y seguían con el ejercicio. Con semejante pantomima la moral de la tropa está por los suelos. No sabemos si los soldados necesitarán apoyo psicológico o alguna terapia de choque para asumir el trauma. La excusa que dio el ejercito es que habían gastado muchas balas en el extranjero y no les quedaban para el consumo local. La empresa suministradora explicó que tienen muchos frentes abiertos, se dispara en todas partes y no dan abasto. El alto mando holandés es consciente del problema y no parará hasta que sus hombres estén armados hasta los dientes, o al menos hasta es sobaco.
Esta no sería más que una anécdota de sargento chusquero si no fuera porque la OTAN y sus mariachis acaba de aumentar en chorrocientos mil millones su presupuesto. Porque un ejército sin munición es como una iglesia sin crucificado o un PP sin corruptos. La subida no ha sido suficiente, hay que dedicar la mitad del PIB a que nuestros chicos estén debidamente pertrechados. Necesitamos más balas, más bombas, zambombas, bazucas, granadas de vacío, tanques pardos, submarinos amarillos, cazas de espacio profundo, bombarderos de alfombra, drones roscachapas, y sobre todo cabras, muchas cabras para la legión. La civilización occidental está en juego.

8 comentarios:
La verdad, siempre he lamentado que un pariente mío tan cercano y querido como la cabra tenga algo que ver con el mundo militar.
Yo lo que no entiendo es por qué Trump no le tiene respeto a la OTAN.
Eso de gastar muchas balas en el extranjero es una costumbre muy occidental. Pero en fin, habrá que seguir sisando del presupuesto para sanidad, educación, pensiones... Lo que haga falta para seguir pegando tiros.
Es la más sensata de toda la tropa
Es un viejo senil, hasta una cabra lo haría mejor
Sin olvidar que a algunos también les gusta gastar balas con los de casa
El mundo está en manos del demente que preside USA.
Y el demente ahora nos quiere robar.
Menos hospitales, escuelas, etc. para que le compremos sus armas.
Asco me da.
Totalmente. Y si no se remedia el mundo corre peligro. Besitos
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