lunes, 23 de mayo de 2022

La oda de Apollinare

Pablo por Birmat y Oubrerie

 

El gran Apollinare en el momento de arrancarse a escribir una oda a la mayor gloria de Rouseau el aduanero, pintor autodidacta de estilo naif admirado por Picasso y otros integrantes de las vanguardias. Enviudar dos veces y ver morir a seis de sus hijos no fueron impedimento para que el buen aduanero desplegara un estilo onírico y sencillo que abrió nuevos caminos a la pintura. Aunque en realidad lo que preocupaba al artista no era el mal fario que le perseguía, sino los veinte francos en sellos que distrajo en cierta ocasión. Pero la historia es magnánima con los grandes hombres, hoy se le recuerda por su arte y por su epitafio salido de la pluma de Apollinare, no por sus chanchullos postales.

lunes, 16 de mayo de 2022

Morir a lo tonto


 

La vida nos da muchas ocasiones para morirnos, unas más chuscas que otras. Todos acabaremos en el hoyo, pero los que quedan en el bollo pueden recordarte por aquel ridículo final que protagonizaste. Morir en una avalancha de las rebajas, aferrado a un polo Tommy Hilfiger al cuarenta por ciento, o luchando a brazo partido para aprovisionarse de papel del culo, son dramas que pueden dar al traste con cualquier consumidor, por muy adiestrado que esté por la OCU. También te puede laminar un camión sin frenos cuando sales del bar, engrosar las estadísticas de algún virus de diseño, intoxicarse con unas ostras en oferta, o respirar hondo cerca de una freidora, por no hablar de riesgo de ictus que acarrean las melonadas de Macarena Olona.

Todas estas y más son tristes maneras de dejar este mundo. Después están las que uno se va buscando y son igual de patéticas, como los deportistas extremos. Leímos hace poco que uno de los participantes en el Marathon des Sables había muerto de un infarto. Esta carrera de locos cruza doscientos cincuenta kilómetros de desierto del Sahara en siete días, y presume de ser la más dura del mundo. Que se lo pregunten al que palmó en medio de las dunas. Que les pregunten a los lugareños al ver corretear entre las arenas una manada de europeos, seguro que sus penalidades diarias les parecen más llevaderas.

Practicar deporte de manera moderada es sana. El abuso mata o te destroza el cuerpo. Poca pena dan los que acaban estampados contra un acantilado en un salto Base, los que se dejan los higadillos monte arriba monte abajo, o los que escalan fachadas porque subir por la escalera es de pringados. Poco cariño le tienen a sus vidas, y no vamos a preocuparnos por las desgracias buscadas de estos adictos a la adrenalina. Con lo bien que se está a la sombra en una terraza.

lunes, 2 de mayo de 2022

Turismo


Doble dimensión Enki Bilal

El viajero espacial tiene un gran problema a la hora de visitar la tierra, hay tanto que ver que se necesita una buena guía turística para no perder el tiempo. Tenemos destinos para todos los gustos, pero quizás lo más admirado del planeta azul sean sus océanos llenos de plásticos, los ríos hechos cloacas que desembocan en mares moribundos, o las vegas donde las aves se hunden en el engrudo. Si les apetece las visitas a pie seco y la aventura puede acercarse al radiante paisaje de Chernóbil, disfrutar de la sobriedad de los bosques quemados, las grandes desolaciones de los desiertos en expansión o las pujantes cordilleras coronadas de montañas de basura. Los que deseen conocer la cultura local que compartan patera por el mediterráneo, que se acerquen a las tertulias que se montan en los descampados de cualquier ciudad, o que hagan el turno de noche en una cadena de montaje. En cualquiera de estos lugares el turista espacial podrá preguntarse por qué la especie que corta el bacalao en este planeta se autodenomina sapiens.