miércoles, 20 de febrero de 2008

Antiperfumes


No sabes que ponerte para tu primera cita con la maciza que has conocido en el chat, quieres impresionar a una jicha con tu poderío varonil, tranqui que Commes de Garçons viene en tu ayuda con su nueva gama de fragancias, sencillamente irresistibles. Porque ya me dirán quien no cae rendida ante el penetrante aroma a toner de impresora o a escay de sofá. Estas pestes y otras parecidas son la gran aportación de estos japos a la cultura pituitaria, antiperfumes lo llaman.

No sabemos si es terrorismo nasal o solo quieren tocar las narices al personal. Van de radicales y minimalistas en sus propuestas, buscan colonias que se salgan de lo convencional, y lo más increíble, hay gente que las compra, y no vean a qué precios. Nada de fragancias frescas, sensuales, que recuerden a la naturaleza y demás tópicos que ya tienen sobadísimos la competencia: los suyas huelen a caucho quemado, esmalte de uñas o celulosa. Y tranquilos que son unisex, para que lo puedan compartir e identificar fácilmente –Por el cante que pega ésta a metal y cristal, debe ser la churri del Isra. Ideal para los que buscan diferenciarse de la masa, eso sí, igual la masa les hace el vacío.

Los spots serán también deferentes, que no nos imaginamos la típica voz de escocida francesa farfullando las virtudes del olor a chocolate quemado. El perfume de garaje puede promocionarlo un tunero loco con la boca llena de altramuces para que quede el deje giri, el de celulosa una señora de la limpieza con el First Certificate y el de azúcar quemado Argiñano doblado al servo-croata.

Una colonia con mucho futuro sería el olor de las novelas de Matilde Asensi, para las que gustan de presumir de cultas en la pelu, o la de retrete de pafeto de moda a última hora de la noche del sábado, muy útil para solitarios que quieran presumir de estar bien relacionados. El entrañable y penetrante hedor a fritanga de churros sería lo más como colonia infantil, y los gourmets y sibaritas provocarán vértigos y alguna nausea con eau de callos a la madrileña en las recepciones de la Presley, mientras se llenan los bolsillos de Ferrero Rocher.

4 comentarios:

Effie dijo...

El eau de Matilde es insufrible, y es de las situaciones más incómodas que se pueden sufrir cuando amaenaza los flancos de una servidora en el metro.

Repuaj.

chafardero dijo...

En una situación tan extrema se necesita un desodorante 24 horas protección total con esencia de Cortazar

Effie dijo...

Soy de la opinión que el aroma Cortázar es de 24 horas por qué se exuda desde cada rincón del cuerpecito.

Después hay gente que se friega rayuela por los sobacos, claro.

chafardero dijo...

Me temo que el aroma de Rayuela no es tendencia esta temporada, que el pachuli de Matilde lo impregna todo