lunes, 21 de enero de 2013

Montando estrellas

estrella de la muerte orbitando amenazante



La casa blanca ha emitido un comunicado informando que no van a construir una estrella de la muerte. Podemos respirar aliviados, la administración Obama no contempla la destrucción a nivel planetario, por ahora se conforman con ir país por país. La principal razón para no poner en órbita el arma definitiva es de carácter económico: saldría por unos 852.000 billones de dólares, algo así como trece mil veces el PIB de toda la tierra (hace unos años hicieron un presupuesto más apañado pero no por ello menos estratosférico) La insensible burocracia, solo atenta a las columnas del debe y el haber, vuelve a echar por tierra otro de esos proyectos llamados a marcar una época.
Lo que contamos es una respuesta dada por Paul Schawcross, jefe de la sección científica y espacial de la oficina de control presupuestario de la casa blanca a la petición de treinta y cinco mil personas para montar el satélite de mal agüero con el que el imperio imponía su ley en La Guerra de las Galaxias. Alegaban los frikis que con este proyecto faraónico se estimularía el empleo y la seguridad nacional. No se han quedado callados tras la negativa, que en un chusco comunicado firmado nada menos que por el departamento de relaciones públicas del imperio echan en cara a Obama y a sus asesores que se escuden en la responsabilidad fiscal para no poner manos a la obra. También reconocen que con un juguete bélico de ese calibre en manos de un país con el gatillo fácil como USA iban a ser más peligrosos que si todo el lado oscuro de la fuerza se hiciera del  Atlético de Madrid.
La estrella de la muerte siempre ha sido el santo grial de la subdivisión friki de los fanáticos de Star Wars, pero sus pretensiones en estos años de vacas flacas se nos antojan desmedidas. Podían conformarse con un Halcón Milenario, o cambiando de tercio, una Nostromo, que bien valen para darse unas vueltas por el sistema solar. Y crucemos los dedos que no vengan los trekis con que ellos quieren una Enterprise, que tiene pinta de valer un pastizal. Como suele ocurrir en estos casos,  cuando los frikis  abandonan sus universos de palomitas de maíz y luces catódicas  acaban por estrellarse contra la realidad, terca ella.

2 comentarios:

Rick dijo...

En su época decían las malas lenguas que ese proyecto era simplemente un plan de los Bush para hacer más ricos a sus amigos de las fábricas de armas. Pero claro, se pasaron tanto con el presupuesto que no coló.
Y menos mal: me dan mucho más miedo ese tipo de frikis del dólar que los de los marcianos. Aunque estoy seguro de que muchos de esos supuestos fans están pagados por los amigos de Bush, lo mismo que los combativos muchachos de la Asociación Nacional del Rifle.

chafardero dijo...

@ Rick:
no me extrañaría que tras todo esto estuviera la asociación nacional de amigos del sable láser, que visto que a nivel terrestre ya no se pueden colocar más armas, quieran pasar a otro nivel.