lunes, 26 de enero de 2009

Cuatro tragos

De la cuna a la tumba vamos abrazando algún frasco. Exiliados del cálido seno materno pasamos el resto de nuestros días buscando un sustituto de la dulce fuente de la vida, que no será una tetina esterilizada comprada en oferta en una parafarmacia o un espiritoso refresco con burda forma femenina. Haremos por olvidar nuestras cuitas, buscando soles dorados camino del ocaso en el fondo de botellas hechas para ser miradas fijamente mientras te agarras con las dos manos a la barra del bar para no caer. Y cuando tengas seco el paladar y el alma fría, cuando ya flaquee tu pulso, inundará tus venas el insípido suero que intentará mantenerte a flote en vano. Has de acabar diluyéndote lentamente en el rio del olvido, del que volverás a fluir para llenar algún botellín con el que saciar la sed de alguien que espera su turno apoyado en la solitaria barra de un bar.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

ya veo que luces imagen renovada. Que los deseos se cumplan tambien para ti. Un beso de sabina

chafardero dijo...

Sea bienvenido por ser de quien es

Kalifer dijo...

Me remito a la conversación de "Pequeña miss sunshine" entre el abuelo y su hijo.
"¿Porqué te metes heroina a tu edad?"
"Estaría loco si no lo hiciera"

chafardero dijo...

desde luego, sienta mejor que el suero

Galiblog dijo...

mu weno, chafardero, te has puesto tan solemne y profundo que dan ganas de echar una lagrimica agarrao a una guena botella de bourbon del carrefour, jajaja

un abrazo, artista!

chafardero dijo...

el bourbon del carrefour es el que me inspira a mi generalmente, que el Wild Turkey me pone cabezón.

Serio Y. Pérez dijo...

Encuentro en tu comentario algo de Nietzsche, otro poco de Freud, y mucho de alcohol. Loable filosofía la tuya.

chafardero dijo...

Hacertaste en los componentes, pero en la proporción prima el último