lunes, 13 de marzo de 2017

De polvos y otros lodos

El perpetrador habitual de este blog tiene el placer de informarles de la publicación en Amazon de un libro de cuentos, por título De polvos y otros lodos. Esta semana está en oferta,  así que pueden pasar por aquí a leerlo cuando gusten.
Las historias, dos de las cuales vieron la luz en Repámpanos, se regodean en  los aspectos más ridículos de esa locura llamada amor,  pero que en realidad es sexo mezclado con dependencias y desequilibrios varios. Ojalá disfruten tanto como un servidor escribiéndolas. Se aceptan todo tipo de críticas,  halagos, varapalos, disquisiciones diacrónicas u otras consideraciones que tengan a bien interponer tras la lectura.
Por último, cuelgo aquí la que debería ser la portada oficial de la obra y que las mentes puritanas de Amazon no dejaron que así fuera. Quiero agradecer el trabajo y el arte de Alex Ruiz y sobre todo de Roberta Checchi.

lunes, 6 de marzo de 2017

Playmate del mes: Alma Fombra

playmate alfombrada



Hay veces en los que el nacimiento marca toda una vida. Tal es el caso de la playmate de este mes. La madre de Alma se puso de parto sobre una esterilla mientras oía enumerar los doscientos veintisiete primeros brillos del espíritu a Chandalguktra Phamilikra, el único y venerable gurú indú que supo conjugar la milenaria sabiduría de su tierra con los chándales multicolores. El caso es que la primera experiencia sensorial de Alma Fombra fue el duro tacto del esparto de la alfombrilla, lo que marcaría su porvenir.
Durante su infancia sintió la oscura pulsión que la llevaba a restregarse en los felpudos de todos sus vecinos, lo que obligó a sus padres a mudar de residencia con más frecuencia de la que hubieran deseado. Al llegar a la adolescencia, nuestra playmate quedó prendada de la biografía de Cleopatra, la última faraona, y cómo ganó el corazón de Julio César al caer a sus pies desde una alfombra enrollada. Ni corto ni perezoso, Alma Fombra puso en práctica aquella antigua técnica de seducción, con resultados desiguales. Su más sonada actuación fue cuando le montó el numerito al mismísimo Lorenzo Lamas, el rey de las camas, que no le dio lo suyo porque iba con prisa, pero le encantó la puesta en escena.
Con los años y ya con las hormonas más calmadas cogió en traspaso una tienda de genuinas alfombras persas fabricadas en Taiwan. Gracias a la moda vintage que nos asalta, se ha forrado vendiendo tapices llenos de ácaros a garitos hipster. Pero la ambición de nuestra playmate no conoce límites. Piensa asaltar la economía  digital con su nueva línea de alfombrillas para ratones, donde los usuarios podrán  disfrutar del mismo placer morboso al mover el puntero del que Alma disfrutaba de niña cuando se frotaba el culo por los felpudos del vecindario.de raºº´ uestra playmate qued;oestra playmate qued;o prendadaosaial de Alma Fombra

lunes, 27 de febrero de 2017

Entrada secreta

 lata de entrada
mortadelo y filemón por Ibáñez

El mundo de la inteligencia cada vez es más tonto. Trump abronca día si día también a la CIA o al FBI por airear sus colegeos con Putín. En Corea del norte, Kim Jong-un ha mandado a un par de mataharis a dar matarile a su hermanastro. Menos mal que por estos lares tenemos unos fenomenales profesionales en este gremio tan sensible y podemos dormir tranquilos. En la TIA están obsesionados con la seguridad, ahí está la clave de su éxito. Y para ello es esencial ponerle complicado al enemigo el acceso a tus instalaciones. El Mossad y el MI6 llevan años intentando reventar las sofisticadas defensas de la más castiza de las agencias de espías con nulos resultados. Hoy aportamos un documento gráfico excepcional en el que se puede observar a dos de sus mejores agentes haciendo uso de una de esas entradas, en realidad un portal interdimensional a base de berberechos. Nuestra seguridad está en buenas manos.

lunes, 13 de febrero de 2017

Gayumbos rotos

clásico calzoncillo blanco

Los que desde pequeñitos hemos llevado en el interior Abanderado hoy estamos consternados por la dejadez de nuestros congéneres. Según una encuesta más del cuarenta y cinco por ciento de los hombres lleva calzoncillos viejos o con agujeros, y la cuarta parte de ellos da poca o ninguna importancia a la ropa interior. Ante un tema tan sensible hay que hablar a calzón quitado: el tópico que se regodea en el tipo que solo se quita los gayumbos para darles la vuelta y tirar con ellos un par de semanas más va a resultar cierto, así como que las únicas innovaciones estéticas no van más allá del clásico estampado a base de palominos.
Pero cuando leemos la letra pequeña de la encuesta creemos que no todo está perdido. Primero, porque se hizo en Bélgica, Holanda, Francia y Alemania, por lo que a los bragados españoles podemos darles por ahora el beneficio de la duda. Después, porque Zeeman, la empresa encargada de meter el morro en tales intimidades, preguntó a las mujeres para que hablaran de los calzonazos de sus maridos y novios, una táctica claramente tendenciosa. En estos datos hay un soterrado ajuste de cuentas del sector femenino. O también que el macho una vez que cubre a una hembra de forma regular se olvida del protocolo, de las buenas costumbres y le sale otra vez el pelo de la dehesa. Pero hay un amplio sector de hombres al que no le duelen prendas a la hora de renovar el cajón de los calzoncillos. Los que están todavía en el mercado ponen más esmero en deslumbrar a sus ligues a la hora de bajarse los pantalones.
Nos gustaría conocer una encuesta hecha a los hombres sobre bragas, fajas y demás complementos íntimos femeninos, iba a ser un despendole. Mientras tanto, queremos pensar que dichos como el de que tienes los ojos más negros y más rasgados que los calzoncillos de un gitano son cosa del pasado, que hoy en cualquier mercadillo te haces con tres gayumbos por dos euros.

lunes, 6 de febrero de 2017

Sobradamente preparado

peligro

Por si no están al corriente, REE es la empresa encargada de gestionar las líneas de distribución eléctrica en el país. Una tarea de gran complejidad técnica. Sería lógico que su consejo directivo estuviera formado por reputados expertos en el ramo. Pues no, con su último fichaje se han ido por las ramas contratando al jardinero Arsenio Fernández de Mesa.
Si presuponen que en REE se entra por enchufe o por servicios políticos prestados, no es verdad. La propia empresa ha pregonado el impresionante currículo de Arsenio para el puesto. Pero como suele suceder en estos casos el historial estaba más inflado que las tarifas eléctricas. No es un caso de sobre cualificación, cuando uno va de sobrao basta con que sepa accionar el interruptor adecuado. Nos informan de que el aspirante es funcionario del estado, lo cual es cierto. Pero en la categoría de auxiliar de jardinería, puesto que le cualifica como pocos para asesorar sobre el mejor fertilizante a usar con los  ficus que adornan la sala de juntas. Según su currículo, también es inspector técnico de una multinacional inglesa, lo que se traduce en una etérea  relación con una empresa de pintura para barcos. Desde su nueva responsabilidad igual se embolsa una buena comisión encargándoles repintar de verde guardia civil todas las torretas de alta tensión. Otro de los méritos que atesora son varias diplomaturas, que no es otra cosa que algún cursillo que el  ministerio de defensa impartió a los señores diputados. No sabemos si en ellos aprendió a cambiar los fusibles de la garita o a desmontar el toldo de la plaza de armas.
El señor Arsenio antes estuvo de director de la guardia civil, buen puesto para un jardinero con ganas de repartir leña. El jefe de los picoletos cambia las porras por los postes de la luz, que poca diferencia hay entre una carga policial y una descarga eléctrica, el caso es dar todo por la patria, por supuesto, debidamente remunerado. Su superior en el cargo, el ínclito Jorge Fernández, se tuvo que conformar tras su cese con una comisión parlamentaria de segundo nivel. Se ve que su ángel de la guardia, Marcelo, no estuvo diligente. Pero el ángel de Arsenio se llama Mariano y es mucho más cumplidor.
Más de 170 mil euros cobrará Fernández de Mesa a mesa puesta en REE. Pero para la ciudadanía es una buena inversión. Los próximos recibos de la luz olerán a lavanda.

lunes, 30 de enero de 2017

Trump encebollado

cebolla trump



Por si alguien no se había enterado en este remoto confín del imperio, en la metrópoli tienen nuevo presidente. Un tal Trump es el que corta ahora el bacalao, tipo que concita el rechazo de amplios sectores tanto en su país como en todas sus colonias. Lo más suave que le han dicho es populista, epíteto tan de moda, además de racista y machista. Aunque no crea en el calentamiento global hay que reconocer que sabe caldear el ambiente. Llegó a la presidencia con la promesa de ponerle puertas al campo, reto a la medida de un magnate de la construcción. Otra cosa es que de puertas para adentro muy pocos se creen sus fanfarronadas. Ya se echa de menos al cool de su predecesor. Obama bombardeó medio oriente medio y casi nos cuela un tratado de libre comercio que se pasaba por el forro derechos de trabajadores y estados, pero su talante progresista hacía menos daño a las conciencias bien pensantes.
Con Trump llega a la casa blanca uno de los suyos, uno de esas amplias capas medias americanas donde la vulgaridad y la chabacanería son moneda corriente. Es el yanqui que eructa satisfecho mientras su jugador preferido llega a la tercera base, que recela de todo lo que no sea blanco y protestante, que ve complacido que uno como él, que llama a las cosas por su nombre, sea el que manda. Porque Trump, a pesar de venir de familia de pasta, encarna la mediocridad triunfante, la sordidez rampante.
Mientras tanto, la resistencia se organiza. Una iniciativa surgida en Twitter intenta que un perfil liderado por media cebolla metida en una bolsa de plástico tenga más seguidores que la cuenta del presidente. Parece que el repeinado no tuvo tantos espectadores como le gustaría en su toma de posesión, y ahora quieren aguarle la fiesta intentando que la cuenta cebollera le supere en seguidores. Ya se acercan a los 750.000, lejos de los 21 millones del presi, pero nos gustaría ver la jeta de cemento que se le queda al contratista metido gobernante al ser superado en Twitter no por una cebolla sino por media. No se echará a llorar, pero quizás le escueza.