lunes, 16 de enero de 2017

Los Sobraos


A pesar de ser un género tan actual, reputados estudios musicológicos relacionan la rumba con los últimos especímenes del hombre de Neanderthal que buscaron refugio en la península ibérica, y que intentaban ahuyentar con este sonsonete machacón al pujante homo sapiens. Con el tiempo, los menos sapiens entre los homo adoptaron el género hasta convertirlo en la quinta esencia artística carpetovetónica, la rumbita guapa que lleva toda la vida machacándonos. Entre todos los paquetes que se encuentran en el sector hoy rescatamos, más por su portada que por su música, a los Sobraos.
Estaba claro que les sobraban los motivos y que a bragados no les ganaba nadie a la hora de hacer la carpeta del delito. Suponemos que en plena tormenta de ideas alguien dijo el clásico ¿A que no hay huevos? Y vaya si los había. Aunque a primera vista se pudiera pensar que se trata de saber quién gasta el paquete más grande, esos cinturones desabrochados son un potente mensaje subliminal que habrá llenado los sueños tórridos de las Marus de mercadillo y las chonis de los autos de choque de medio país.
Lo que está claro es que estos rebosantes paquetes no son de los integrantes del combo, tres mendas que llevan desde los noventa dando la murga. Su mayor éxito fue un tema con toques tecno titulado Quiero verte, y poco más se les volvió a ver. Después de quemar tímpanos con semejante temazo incluido en el disco que hoy traemos a portada, han deambulado con su lírica horchatera con más pena que gloria, pero siempre al pie del cañón. Les dejamos un vídeo grabado en el bar de abajo de casa con los parroquianos que pasaban por allí y las pibas más buenas de su portal. Se declaran admiradores de Belén Esteban y Matamoros mientras animan a la peña a irse pal bar. Letra directa y contundente, pero a la vez con sus clásicos mensajes subliminales capaces de hacerte perder la razón.
Hace poco sacaron disco celebrando sus veinte años dando el cante. Para la ocasión estuvieron contenidos, que aparecen en la foto de cintura para arriba. Se titula Reset, pero siguen con lo de siempre. Ahora que el sonido caño roto mola entre los modernos y los Chichos tocan en el Primavera Sound, quizás estos rumberos puedan hacer el ventilador en algún festival castizo como Ebrovisión. Porque está claro que estos sobraos tienen más aguante que los sobaos pasiegos.






domingo, 1 de enero de 2017

Feliz 2017

Feliz 2017

lunes, 19 de diciembre de 2016

Penas y penes

crece y crece
Todo es fachada en la cirugía estética. La tiranía de la belleza consigue que la gente suba gustosa al potro de torturas para rebanarles aquello que les cuelga de más o de menos. Las ganas de los que no se ven guapos por cambiar su sino da jugosos dividendos. Es campo fácil para profesionales que obtuvieron su titulación en la Rue del Percebe y que lo mismo ponen ubres de vaca suiza que morros de trompetista de Nueva Orleans a su acomplejada clientela, cuando la mayoría lo que necesita es un par más de circunvoluciones cerebrales.
El caso que nos ocupa es el de otro cirujano de lo estético al que se le fue la mano con el bisturí. La policía de Mendoza, Argentina, fue a la clínica ilegal de Carlos Arzuza después de que una de sus clientas muriera tras el implante de prótesis de glúteos. El buen doctor es jefe de cirugía en el Hospital General Las Heras de Tupumango, pero redondeaba sus ingresos aumentando pechos y reduciendo barrigas. Por desgracia, esta paciente y otra que cayó en sus manos en 2013 pasaron a mejor vida en su intento de mejorar su aspecto.
Lo sorprendente es que cuando la policía fue a echarle el guante encontraron al cirujano en plena operación. Estaba procediendo a una intervención de alargamiento de pene. Concretamente, del suyo propio, con la ayuda de su asistenta rumana. Nunca es buen momento para que te detengan, pero que justo lo hagan cuando estás hecho la picha un lío es para que te tiemble el pulso. No sabemos qué técnica utilizó el autocirujano, pero debía ser prometedora si decidió aplicarla en carne propia. El caso es que el diario Clarín informa que la operación no tuvo éxito, sin concretar si fue culpa de la policía por ir a tocar los cojones o por falta de chicha que estirar.
Confiamos que el coitus interruptus en el que finalizó la intervención no le deje secuelas y aun con su tamaño habitual pueda ejercer de amante, porque de cirujano lo tiene más difícil. En adelante que se olvide de alargamientos de pene y se centre en reducciones de condena.