lunes, 14 de enero de 2019

Divorcio a la saudí


Arabia Saudí es un lugar donde el dios de turno decide sobre las cuestiones importantes, y sobre las demás también. Es sabido que para Alá las mujeres son seres sospechosos que hay que tener controlados, y los varones saudís se aplican a ello, no dejando ni que se rasquen sin su consentimiento. Pero los tiempos están cambiando sin remisión, aires nuevos remueven el viejo reino del desierto. Antes los hombres se podían divorciar sin que sus esposas supieran nada ni fueran informadas en lo más mínimo. Estos divorcios secretos hacían que las mujeres quedaran con el culo al aire, sin saber siquiera cuál era su estado civil. A partir de ahora, el juzgado enviará un SMS a la interesada informando de que su marido ha pegado la espantada. Todo un detalle por parte del estado.
Como ven, el proceso modernizador de Arabia Saudí es imparable. Han reabierto esos antros de relajación como son las salas de cine, permiten a las mujeres conducir a ellas solitas, y ahora hasta se enterarán cuando su marido las abandone. El nuevo mandamás, Mohamed Bin Salman, ha dejado de actuar como un sátrapa medieval. Lástima que estuviera demasiado cortante en el asunto del periodista Khashoggi, pero es que él no es tan campechano como su colega Juan Carlos. Confiemos en que siga la buena racha para las mujeres y conquisten nuevos espacios de libertad, y que pronto puedan asomarse a la ventana sin causar un escándalo ni incomodar al profeta y sus mariachis.

4 comentarios:

Doctor Krapp dijo...

Creo que a finales de siglo podrán abrir por si mimas una cuenta en el banco o matricularse en la universidad sin la tutela masculina.
El Salman va de liberalizador pero recurre a métodos de las Mil y Una Noche para librarse de sus enemigos.

Rick dijo...

Bah, pelillos a la mar: Salmán y sus acólitos que sigan enviándonos petróleo y Occidente seguirá mirando para otro lado. A fin de cuentas estamos hablando de pequeñas fruslerías sin importancia.

chafardero JM dijo...

@ doctor Krapp:
Muy optimista te veo, menos mal que Alá no permitirá tales desvaríos

chafardero JM dijo...

@ Rick:
desde luego, son bárbaros y ricos, no hay ningún escrúpulo para hacer negocios con ellos.