lunes, 30 de mayo de 2011

Porta perros


Hemos llegado a unos niveles de civilización que ya no se puede aguantar. Toda la vida usando a los animales a nuestro antojo, ya sea delante del carro, alrededor de la noria o dentro de una longaniza, y ahora, en pleno siglo XXI, una gran parte de la humanidad ya ha encontrado un sentido a su vida: cuidar de su animal de compañía.
Y en esto los japoneses también crean tendencia. Aquí pueden ver el bolso portaperros súper fashion con el que llevarán con la máxima comodidad a su calientacoños sin peligro de que lo pisen en el metro o lo chafen en un paso de cebra. 
Es un claro síntoma de las necesidades afectivas del japo medio, al que no le bastan las clases de podado de bonsáis o las fiestukis de cosplay, y tiene que acarrear calle arriba calle abajo a su mascota a ver si consigue estresarse un poquito más.
Adamo iba por la vida con su corazón en bandolera, pero los tiempos están cambiando. Los calientacoños están ahora en la cúspide de la pirámide evolutiva, y a nosotros solo nos queda rascarnos las pulgas.

4 comentarios:

Rick dijo...

Y la cara de susto que lleva el perro se las trae. Pero ya verá como se pone de moda aquí también el artilugio ese: puestos a copiar, siempre copiamos las chorradas.

chafardero dijo...

@ Rick:
Y que vayan dando mordiscos desde tan buena atalaya

Poyatos dijo...

como dijo el porreta, "nosotros los de entonces, ya no somos los mismos".

el pobre Adamo ahora tendría que renovarse o morir cantando algo así como "tus manos en mis asas" si adaptaran el invento para mascotas homínidas.

estos asiáticos siempre excentricando. me pregunto si también harán asas para portar a sus robots domésticos el día de mañana. eso no estaría mal del todo. así podría yo ir a casa de amigos con mi thermomix, encerrarme en la cocina y engañarles pa que parezca que sé guisar.

qué cosas tiene la modernidad!

chafardero dijo...

@ poyatos:
Para qué necesitas tales aparatos para agasajar a los amigos, si con una sopa de sobre y unos huevos con chorizo quedas como un señor.