lunes, 31 de enero de 2011

Escuelas y publicidad



La crisis siempre se ceba en los más débiles, y si algo hay que renquea en el sur de Europa, eso es la educación. Al sur del sur nos encontramos la región italiana de Barletta-Andria-Trani, donde les han dicho que no queda dinero ni para lapiceros. Las autoridades educativas han tomado por el camino de en medio y están decididas a poner publicidad en las sillas y mesas de los alumnos, a ver si con ello pagan a los profesores. El primer ministro, señor Berlusconi, podría alquilar alguno de esos nuevos espacios con carteles del estilo “se busca chicas para el bunga bunga, preferible menores”, sólo por colaborar en las mejoras educativas, no por otras razones.
Esta audaz iniciativa seguro que pronto la aclimatan por estos lares, no en vano el PSOE hace todo lo posible para conseguir que las nuevas generaciones sean más partidarias del Gran Hermano que de Cifras y letras. Y como en las pensiones de sus señorías no se pueden hacer economías, hagámoslas en educación.
 No se extrañen si un día sus churumbeles ven las clases de geografía, o de conocimiento del medio, patrocinadas por Halcón Viajes, que les enseñará los encantos de la Riviera maya o de las playas de Salou.
En clase de mate pueden colgar sus ofertas Carrefour o Eroski: si compra un paquete de lentejas, el segundo a mitad de precio, el tercero al treinta por ciento y con el cuarto un vale descuento para  medio kilo de chistorra.
Las clases de lengua serán terreno abonado para el primer diario del país, Marca, que además colaboraría con los docentes donando ejemplares para que los estudiantes hagan comentarios de texto con sus editoriales.
Bob Esponja y todo su merchandising llenarían los laboratorios de ciencias naturales de un estilo informal. Y educación para la ciudadanía sería patrocinada por Intereconomía, gente de orden para meter en vereda a esos ácratas en potencia que son los críos. Y después, en las campañas electorales, hasta podrían montar mítines: sólo hace falta meter unos cuantos jubilados entre el alumnado y repartir bocatas de mortadela. Por fin encontraríamos alguna utilidad a los colegios, aparte de para aparcar a los hijos. Todo sea por la escuela pública, sí, pero publicitada.

6 comentarios:

Un paseante dijo...

Pues está muy bien pensado, muy bien planificado, oyes. Y si los progresivos estos no se atreven, seguro que el emergente PP toma buena nota.
¿Has pensado en ir cogiendo sitio para las listas de don Mariano?

chafardero dijo...

@ Paseante:
Como miembro fundador de Foro Asturias es mi deber informar que una nueva reconquista esta a punto de empezar.

Luis Cóngrio dijo...

Si yo y los míos algún día llegamos al poder, no nos interesará que el pueblo esté educado, a menos que sea por patrocinio de OT, GH, La Noria, Sálvame y similares.
Que la gente que piensa no da más que problemas, coño.

chafardero dijo...

@ Luis Congrio:
Con esos patrocinadores los críos no iban a querer salir de clase, todo el día enchufados a la Telerealidad.

noveldaytantos dijo...

A mí se me ocurrió un día meter publicidad en los anuncios. La idea aún no la he visto, pero seguro que triunfaría. El factor sorpresa siempre es importante en estos temas.

chafardero dijo...

@ Noveldaytantos:
tú tienes futuro en el mundo del marketing