lunes, 12 de marzo de 2018

Armados y peligrosos

a tiro limpio


Si hay un clásico americano por antonomasia es el de entrar a tiros en un high school, levantarle la tapa de los sesos a media docena de animadoras y finiquitar a toda la clase de segundo de clarinete. Otra variante con mucha aceptación entre asesinos ecuménicos es acribillar familias en el burger del centro comercial y ver como la sangre se mezcla con el kétchup mientras los compradores desalojan saltando por las ventanas.  En un país donde te puede tocar un AK45 en la rifa dominical de la iglesia es normal que la peña solucione sus diferencias de criterio, pleitos y paranoias a tiro limpio. Un estudio reciente ha llegado a unas conclusiones nada sorprendentes, pero sí muy llamativas. El New England Journal of Medicine indica que las lesiones relacionadas con armas de fuego disminuyen en mas de un sesenta por ciento mientras se celebran las convenciones estatales de la Asociación Nacional del Rifle. Cuando la convención es a nivel nacional solo lo hace un veinte.
Los amigos del rifle no serán los principales culpables de todos los tiroteos ocurridos en los USA, seguro que hay pistoleros sin sindicar apostados en cualquier esquina a la caza. Pero visto el bajón que sufren los altercados mientras están reunidos, la solución para el problema de las armas es fácil. Se convoca una asamblea permanente y de obligada asistencia y se acabó la sangría. Mientras estén en el cónclave discutiendo sobre el calibre ideal para reventar seseras o los pros y contras de las bombas de mano no van matando por ahí. Aunque la solución ideal sería que un descerebrado entrara en la convención escupiendo plomo, a ver si era recibido con una cerrada ovación o con ráfagas de metralleta.

6 comentarios:

Rick dijo...

Totalmente de acuerdo. Una convención interminable, a poder ser.

De todos modos, a mí me asombra ese país. Que la mayoría de sus habitantes siga negando la mayor es algo que no entiendo por mucho que detrás esté el dinero, la Asociación del Rifle y la madre que los parió a todos. ¿Es tan difícil de entender que cuantas más armas más ocasión de usarlas? ¿No se notan "un poco distintos" en comparación con Europa y la mayor parte del mundo?

María dijo...

También yo estoy totalmente de acuerdo con tu estupenda exposición! ( no es nada fácil escribir sobre algo tan serio y dramático sin que quienes te leen puedan dejar de sonreír ... ¡ enhorabuena! ; )

Creo que le pueblo americano tiene tan interiorizado el uso de armas como aquí nos ocurre con la cultura del vino. Desde culturas en las que ni las armas ni el alcohol forman parte de su idiosincrasia es imposible de entender, si a eso le sumas el poder económico que tiene la industria armamentística cuadran los porcentajes de sinrazón que justifica que en muchos hogares americanos los niños tengan a la misma altura de la mano la pistola y el biberón. Toco comienza y termina con educación.

Hacía un montón que no te pillaba para disfrutar de tus letras y veo que mejoras como el buen vino! por esta vez brindaré con agua ; )
Un abrazo grande!



Doctor Krapp dijo...

Has estado bastante lúcido en tu reflexión e incluso diría que más allá de esta panda de descerebrados de la polvora podría tener cierto rango universal. Imagínate que los del congreso del PP, por decir un partido que se me acaba de ocurrir, tuviese un congreso permanente de cargos políticos de toda índole y condición, seguro que se acababa la corrupción en dos patadas y dejaría de hacer tropelías por doquier.

chafardero JM dijo...

@ Rick:
Como tantas naciones, se forjaron a tiro limpio y así quieren continuar.

chafardero JM dijo...

@ María:
de acuerdo que va en su cultura, pero se les ha ido de las manos. Y una cosa es tener un arma para defenderse y otra guardar un arsenal de guerra en casa.
Encantado de que brindes conmigo, así sea agua, siempre eres bienvenida por aquí.

chafardero JM dijo...

@ doctor Krapp:
Desde luego que es buena idea aplicar el remedio al partido que sustenta al gobierno, pero me temo que esos reunidos seguirían mangoneando, les va en los genes.