lunes, 16 de octubre de 2017

Santa fuga


Desde que entrara el papa Paco a regir la iglesia romana el hombre ha hecho lo que ha podido por enderezar los tristes destinos de la decrépita institución. Si su fundador murió entre ladrones, su sucesor se conforma con comer con ellos, y demostrar que se preocupa, aunque sea un tanto, por los parias de la tierra. Hace poco montó un almuerzo en Bolonia con una veintena de presos para que le contaran sus cuitas. Lo noticioso del asunto es que dos de ellos, napolitanos para más señas, aprovecharon la invitación para fugarse.
No sabemos si dar plantón al sumo pontífice es pecado venial o mortal, pero abusar de su confianza para huir de la trena está tipificado en el código penal. Parece que eran toxicómanos en régimen abierto y quizás iban tan ciegos que no vieron los innumerables dones que derramaría el espíritu santo sobre ellos. La reunión seguro que no fue para echar cohetes, los unos quejándose de lo achuchada que es la vida y el otro aguantando mecha y aconsejando paciencia y resignación, así que se entiende que los napolitanos excusaran su presencia. El día del juicio final tendrán que dar cuenta de sus obras, esperemos que esta no desequilibre la balanza en su contra, pero con lo riguroso que es el jefe de Paco mejor se andan con cuidado. Como penitencia por no haber ido al almuerzo papal a sacarse un selfi en olor de santidad, deberían acudir veinte veces a comer a un McDonald, la mejor forma conocida de ganarse el cielo.   

lunes, 9 de octubre de 2017

Sin pelos en la lengua

felación en fa
Den por Richard Corben
Recientes estudios de la universidad politécnica de Torrelodones han determinado que las felaciones a calvos estimulan la regeneración de los folículos capilares, con el consiguiente aumento del índice de pilosidad. Se recomiénda un tratamiento de tres sesiones diarias durante un año para conseguir resultados apreciables. En caso contrario, que les quiten lo bailado.