lunes, 13 de enero de 2014

Autosuficiencia

Uno de los tópicos de la ciencia ficción clásica era la deshumanización de la vida producida por la hipertecnificación. Un futuro plagado de máquinas haría de las personas simples engranajes en una inmensa estructura sin alma ni sentimientos ni nada que se le pareciera. Hoy traemos la prueba de que las máquinas pueden ayudar al hombre a librarse de sus pasiones, y de paso de sus semejantes. Se ha presentado en Japón el VR Tenga, un gadget provisto de unas gafas de realidad virtual donde puedes ver escenas eróticas mientras metes la verga en un aparato que simula una vagina y vas bombeando a discreción.
Con este sistema todo son ventajas: ningún  contratiempo profiláctico ni problema de rechazo, y sobre todo, ninguna necesidad de interactuar con personas del otro o mismo sexo. Por fin el hombre será autosuficiente y vivirá completamente de espaldas a sus semejantes, con los que en caso de necesidad podrá comunicarse por las redes sociales. No es casualidad que el VR Tenga aparezca en Japón, tierra de mechas y demás robotijos, donde la mayoría de la población sigue virgen al cumplir los treinta. Con este nuevo juguetito pueden llegar a la jubilación sin conocer hembra bíblicamente más que virtualmente.
El futuro está cada vez más cerca, pero el VR Tenga  llegará al establecimiento de abajo de su casa en el 2030 como poco, así que no van a poder regalárselo para San Valentín. Mientras tanto  sigan recurriendo a los métodos tradicionales que están más que contrastados, y no descarten la posibilidad de interactuar con otra de su especie, que les puede resultar más gratificante.

10 comentarios:

Aristos Veyrud dijo...

Los bancos de esperma tendrán altísimos superavits. Y este mundo se volverá cada vez más de paja.
Abrazos!!!

Rafa Hernández dijo...

Ya no saben que hacer para sacar dinero, y que cuatro gilipollas piquen. Ahora meter la verga por un aparato. Coño cascatela como toda la vida. Lo mismo el aparato hasta te la hace picadillo y te quedas sin picha.

Saludos.

Rick dijo...

Miedo me da este tipo de cosas. Y tiene razón Rafa: cáscatela, como toda la vida. Se empieza así y se acaba siendo un robot como ellos, deshumanizado completamente.

¿Y la Iglesia qué dice a esto? Sería interesante oirlos...

Dr.Krapp dijo...

Hay una cuestión de base. ¿Estás máquinas serán de uso público o privado?
Imagino que por su coste serán de uso público lo cual me hace sospechar de la utilización de los residuos generados. ¿No será para no pagar a los donantes de bancos de esperma de los que habla Aristos o acaso cuando los usuarios vuelva a sus casas se les dará una bolsita con lo que hayan acumulado?
Como comprenderás semejante duda sobre la propiedad individual del semen es lo suficientemente importante como para desconfiar de estas máquinas y su disfrute.

Carlos de la Parra dijo...

Suena como que el estado quisiera apropiarse del control sexual.
Sexo sin amor siempre deja insatisfacción.

chafardero dijo...

@ Aristos:
Desde luego, serán los primeros en agenciarse uno.

chafardero dijo...

@ Rafa:
Pues sí, hay que estar muy necesitado para meterla ahí. Y después de meterla, quién te dice que la puedas sacar.

chafardero dijo...

@ Rock:
Creo que la próxima encíclica del papa Paco irá sobre el ciber onanismo, que seguro que de esto saben mucho en la iglesia.

chafardero dijo...

@ Dr Krapp:
El asunto de cómo desaguarán estas máquinas es un misterio todavía. No sabemos si irán al alcantarillado general o si se recolectaran con oscuras intenciones.

chafardero dijo...

@ Carlos:
Aquí el amor es lo de menos, se trata de dar rienda suelta al deseo, y de hacer dinero con ello.
Un saludo