lunes, 4 de marzo de 2013

Playmate del mes: Shalla-Ball

playmate shalla ball


Ser la prometida de un superhéroe es un destino ingrato, que son tipos muy entregados a sus cosas. Una semana lo mismo tiene que hacer frente a una invasión de cucarachas mutantes en el metro de Nueva York, y a la otra que ir a toda leche a Alfa Centauro a cerrar una singularidad por donde se está colando toda la morralla de la zona negativa. Y si encima tienes de media naranja a Estela Plateada, el heraldo de Galactus, todo el día de la ceca a la meca buscando mundos para que su amo se los meriende, al final pasas de todo y te dedicas a la farándula.
Este es el argentino destino de nuestra playmate del mes, Shalla-Ball, emperatriz que fue del lejano mundo de Zenna-La, ejemplo clásico de civilización que llegó a la cumbre de la perfección. En aquel planeta hacía generaciones que no se conocían ni las penurias ni los sufrimientos. Todos sus habitantes vivían en una armonía perfecta que hacía que sus almas formaran un continuum en el que la milenaria sabiduría de su especie velaba por alcanzar cada día un grado de consciencia aún mayor. Todo ello no quitaba para que el día a día fuera  aburrido a más no poder, sobre todo cuando tu novio se ha recubierto con una capa de plata y anda surfeando por los límites del universo. Así que la buena de Shalla-Ball hizo las maletas y se vino a donde está la acción, a la Tierra, dispuesta a ser una chica mala y dejar atrás su etapa de emperatriz de un planeta amuermado.
Con esta imagen tan cool se presentó entre nosotros dispuesta a ser una estrella de cine. Como siempre, los inicios fueron duros, teniendo que tragar con hacer de secundaria en anuncios de compresas o de figurante en spots de chorizo de Pamplona. Pero su oportunidad llegó con el remake de Desembraga a fondo, mítica cinta que contribuyó como pocas a la educación sentimental de toda una generación, allá cuando en la transición el españolito medio empezó a conocer los misterios de la carne. Gran responsabilidad la de Shalla-Bell, a nadie se le escapa la gran interpretación que hizo la grandísima Estela Reynolds en el papel de su vida, donde le daba la réplica el mismísimo Fernando “Belloteropop” Esteso. Para la nueva versión contó nuestra chica plateada con los buenos haceres de Paquirrín, y la famosa escena donde le lame un pezón se encuentra ente las más tórridas del cine actual.
El éxito de Desembraga a fondo le ha abierto las puertas de la fama. Directores y productores se arrastran tras ella para que participe en sus próximos proyectos. En su cama entran y salen los hombres más deseados del momento. Cada mes cambia de deportivo, y cada dos de mansión. Vive en un cuento de hadas olvidada del doliente de Estela Plateada, del que lo último que supo es que andaba errante por la gran nube de Magallanes intentando comprender quién era, de dónde venía y a dónde iba.
Acabaremos dando una primicia mundial. El próximo proyecto de Shailla-Ball será una biopic al más puro estilo bollywoodiense de la madre Teresa de Calcuta, en el que la santa moverá su cuerpo plateado por los más bellos parajes del subcontinente indio. Muchas ciudades están pujando por el honor de que la recurrente lamida de pezón se ruede en sus calles. Seguiremos informando.

2 comentarios:

Rick dijo...

Sí, la verdad es que Estela Plateada era un poco muermo, siempre con aquellas comeduras de tarro. Pero ya veo que esta chica no tiene problemas existenciales, y hace bien: para dos días que se vive...

Le recomiendo que vaya a Tele 5 y se convierta en tertuliana si lo del cine le falla. Seguro que ahí tenemos un diamante en bruto.

chafardero dijo...

@ Rick:
Para trabajar de contertulia de Sálvame se necesita ser oriunda de este sistema solar, del planeta tierra y a ser posible de esa península que cuelga de Europa tan pródiga en porteras y garrulos. Me temo que nuestra chica no duraría un asalto entre semejantes seres.