lunes, 27 de febrero de 2012

Adelé en el dentista

Adele a boca abierta en el dentista
Adelé Blanc-Sec por Tardy

Adelé  Blanc-Sec es una de nuestras heroínas preferidas. Si tienen algún pterodáctilo revoloteando por su barrio, o algún hombre de la edad de piedra redivivo se les cruza por la acera con aviesas intenciones, no duden en llamar a Adelé para poner las cosas en su sitio. Nuestra chica lo mismo brega con sectas que operan en las cloacas de Paris que con los inspectores inútiles de la Surité. Pero si hay una misión en la que ha demostrado su valor y arrojo es en la que hoy se encuentra, la visita al dentista. En lances como estos es donde se forja la personalidad. En  primera línea, a boca abierta y sin poder defenderse, agarrándose a la silla para no salir huyendo a partirle la cabeza a la sádica de las tenazas y el torno.

5 comentarios:

Un paseante dijo...

Dios, no me lo recuerdes...
Esa es la constatación de que la tortura sigue practicándose, y aún encima pagando.
Solo con entrar en la sala, ver el sillón y los instrumentos ya se acojona uno. Más de una vez me he preguntado qué tipo de personas son las que estudian esa carrera: sádicos, no hay duda.

Luis Cóngrio dijo...

Nunca había oído hablar de ella. Parece que es muy famosa en Francia y hasta tiene una película. Habrá que enterarse un poco más.
Sí, tiene razón el señor Paseante. Hay profesiones, como inspector de hacienda, proctólogo o dentista, que sólo se explican por alguna tara mental.

chafardero dijo...

@ Paseante
Y si ademas es feo como el mío, piensas que es la única manera de que tenga unos labios cerca.

chafardero dijo...

@ Paseante
Y si ademas es feo como el mío, piensas que es la única manera de que tenga unos labios cerca.

chafardero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.