lunes, 10 de mayo de 2010

Susto real


La noticia de la intervención de su majestad el rey don Juan Carlos I ha caído como un jarro de agua fría sobre la cabeza de todos los españoles de bien. Es consenso general que si no fuera por su figura y su talante este país no sería lo que ahora es, sino un sucio reducto de ácratas y facinerosos incapaces de vivir sin andar a navajazos entre ellos. Solo su autoridad y buen tino hace que las venturas de la civilización caigan sobre las indómitas gentes de la piel de toro, negadas desde siempre para regirse por ellas mismas. Por ello, estamos en una de esas encrucijadas históricas en las que nos jugamos el futuro a una sola carta. Como nuestro amado rey no salga con bien de este mal paso, pueden llegar a temblar los cimientos mismos de nuestra sociedad, máxime cuando su sucesor todavía no está claro que sea competente en el cargo.
Pero los pronósticos parece que son bastante halagüeños, y hay alguno incluso que nos ha emocionado hasta lo más íntimo, al afirmar que dentro de 15 días don Juan Carlos podría trabajar. Como no hay mal que por bien no venga, quizás gracias a este pequeño susto al fin tengamos la suerte de, aunque a los 72 años, verle algún tipo de actividad laboral, además de cazar osos borrachos y capitanear el Bribón (ocupaciones que mucho nos tememos no cotizan a la seguridad social). De ser así, haría dichosos a muchos de sus súbditos, que nunca imaginaron que ese día pudiera llegar.

6 comentarios:

noveldaytantos dijo...

Dicen que un monárquico pelota ha hallado el nódulo ese que le han extraído y no para de chuparlo en todo el día. Todo un real souvenir.

chafardero dijo...

Se dice que saldrá en la próxima portada de Hola

Un paseante dijo...

Bien por lo de trabajar: tal vez el nódulo había estado oculto desde su nacimiento. Nunca es tarde si la dicha es buena.

chafardero dijo...

Pero va a tener mala suerte el pobre, empezar a trabajar justo ahora que van a rebajar un 5% el sueldo a los servidores públicos.

Eulate dijo...

Se dice textualmente: "Es consenso general que si no fuera por su figura y su talante este país no sería lo que ahora es, sino un sucio reducto de ácratas y facinerosos incapaces de vivir sin andar a navajazos entre ellos."

¿No es mucho consensuar? ¿No es mucho suponer? ¿Dónde quedamos lo no monárquicos? ¿Pensamiento único, una misma opinión para todos?

No se olvide nunca que Juan Carlos I, el Impuesto, es Jefe del Estado por gusto y gracia de Franco, nadie lo eligió; que su figura y lo que representa es una anacronía superflua que nos sale muy cara.

chafardero dijo...

@ Eulate
Parece ser que no has captado la ironía del artículo, que no era mi intención darle lustre al Borbón.