lunes, 11 de enero de 2010

Entrevista a Aramís Fuster

aramís inventando el tanga


Queridos televidentes, después del fenomenal recital de habaneras a cargo del coro de laringectomizados de Valverde del Camino, en A solas con Sonsoles  pasamos a hablar con una de las voces más autorizadas del panorama literario patrio: Aramís Fuster. Hola querida.
Aramís Fuster: Hola Sonsoles, y muchas gracias por invitarme al programa.
Sonsoles: No hay de qué. El público generalmente solo conoce tu faceta de vidente y adivinadora, pero desde siempre has estado muy relacionada con el mundo de las letras. ¿De dónde surge esa querencia tuya?
AF: Yo creo que la llevo en la sangre. Date cuenta que mi padre era sobrino segundo de la cocinera que tenía Baroja, y eso marca mucho.
S: Pero pese a lo bien conservada que estás ya estabas en primera línea allá en los sesenta.
AF: Sí sí, yo en el 62 ya tuve una pequeña aventura con Sartre, pero era muy joven para atarme, y él, la verdad, era bastante aburrido, así que lo dejé con  la Simone esa que solo tenía sexo en la cabeza.
S: ¿Y cómo te fue con Truman Capote?
AF: Ay, era brillante y hablador, pero tan pequeñajo y sarasa, que a mí que me van los hombres de verdad, pues me sabía a poco. Pero entre nosotros te diré que el personaje de Holly en Desayuno con diamantes está inspirado en mí.
S: ¿Y cuál es tu género preferido?
AF: Yo le hago a todo, lo mismo que pude mantener un romance con Paco Umbral e Iam Fleming a la vez, puedo leer a Torrente Ballester o a Risto Mejide. También me va bastante la novela histórica, y sin ir más lejos, Kent Follet escribió Los pilares de la Tierra en la mesa de mi cocina durante unas vacaciones, y era yo la que le echaba un cable cuando se atascaba, que era un día sí y otro también.
S: ¿Y la poesía?
AF: Pues de los últimos cincuenta años conozco a todos los ganadores del Adonais, la mayoría íntimamente, y no es raro que pasen por mi casa a pedirme mi nihil obstat  poetas tanto noveles como consagrados, a los que recibo siempre con gratitud.
S: Tú siempre has sido una gran valedora de las jóvenes promesas.
AF: Me sabe mal decirlo pero así es. Mi visión del futuro y mi exquisito gusto hace que no me equivoque al ver un talento. Yo di el empujón a la gloria a gente como Alfonso Ussía o Daniel Steel, entre otras.
S: En su día fue muy comentado tu affaire con Vizcaíno Casas.
AF: Bueno, eso son infundios de envidiosos. Con ese gran novelista solo me unía la admiración artística y el respeto intelectual y humano. Fue una relación muy provechosa para los dos. Yo le di muchos temas para su novela El español y los siete pecados capitales, y en esa época fue cuando en una gala poética sobre José María Pemán tuve una  inspiración divina e hice la invención del tanga.
S: ¡Anda, eso sí que es un notición!
AF: Sí querida sí, lo había mantenido en secreto pero creo que ya es hora de que el mundo sepa quién es la verdadera inventora del tanga.
S: Muchas gracia Aramís por la exclusiva. Pero después de tan intenso contacto con la crema de la intelectualidad, ¿no te ha entrado a ti el gusanillo?
AF: Pues ahora que estamos de confidencias, tengo que reconocerte que estoy terminando una novela en seis tomos, cuyo título provisional es Los hombres que sí amaban a las mujeres (sobre todo a mi), que recogiendo elementos autobiográficos sea un reflejo caleidoscópico de las múltiples  vicisitudes que nos ha dado el pasado siglo XX, visto desde el prisma de un personaje femenino de fuerte personalidad e inteligencia fuera de lo común, que encarna como pocas las grandeza y amplitud de miras de la edad contemporánea.
S: Y ya para terminar, ¿alguna recomendación a nuestro público lector?
AF: Yo ahora estoy devorando las memorias de Sonia Monrroe, que recomiendo encarecidamente, por la categoría intelectual que desprenden sus reflexiones sobre la posmodernidad, el análisis crítico del historicismo en el romanticismo tardío, y sobre todo, la cantidad de sitios y posturas para hacer el amor que contiene. Todo un ejemplo a seguir.

11 comentarios:

noveldaytantos dijo...

Esta tía, no lo puedo evitar, me da lástima. Ya la he visto rapándose al cero, simulando desmayos, soltando gilipolleces futurológicas, etc, etc.
Acabará enderezando plátanos o segando fideos, ya lo verás.

Mcartney dijo...

Pues a mi me pone.
Siempre que se esté comiendo algo, claro.

Un paseante dijo...

Sir Paul, que le estoy viendo...
Pero a lo que iba: ¿qué sería de nosotros sin personajes como estos? Aburridos como arañas íbamos a estar. Nada, nada, doña Aramís, usted a lo suyo, que nosotros miramos y nos reímos.

chafardero dijo...

@ Noveldaytantos:
No le des ideas que buena es Aramís, no le teme a nada.

chafardero dijo...

@ Mcarney:
Creo que a Aramís más bien le convendría estar una temporada a dieta, que luce lorza generosa

chafardero dijo...

Yo todavía me estoy riendo de su presunto intento de suicidio a base de aspirinas y cocacola light

Daemonicus Imprimatur dijo...

Las brujas siempre tienen un punto perverso que llama mucho mi atención. Además, su validez intelectual como gran pensadora y musa del siglo XX esta fuera de toda duda.
Vamos, que me la follaba.

chafardero dijo...

@ Daemonicus:
Te veo totalmente hipnotizado por los encantos de Aramis

Daemonicus Imprimatur dijo...

Totalmente, totalmente... tal vez ;)

Kalifer dijo...

Es curioso que una vidente mire al pasado para contarnos su vida llena de polvos furtivos XD.

PD: A esta no me la follaba yo ni con el atizador de la chimenea, e dicho.

chafardero dijo...

@ kalifer:
Con el atizador de la chimenea igual no pero con el desatascador del water igual sí