miércoles, 2 de abril de 2008

Vidas breves


Hay gente que te cuenta su vida en dos patadas, y otros en seis palabras, como los lectores de la revista yanqui Smith, que se han lanzado en masa a la propuesta de escribir microbiografías en seis palabras seis, ni una menos para no pecar de parquedad, ni una más para no irse por los cerros de Úbeda.

Bajo el lema Todos tienen una historia, la revista electrónica pone a disposición de sus creativos lectores una serie de opciones para que demuestren sus habilidades con la pluma eléctrica, tales como meterse con sus ex parejas, contar una historia en cien palabras o las biografías mínimas.

El género biográfico hasta ahora reservado a estadistas como Taillerand, artistas como Debussy o inventores como el de la Depilady, pasa a democratizarse con este nuevo estilo, que permite crear una biografía hasta del tipo más sosainas y aburrido del planeta, porque muy poco hay que hacer en esta vida para que no puedas llenar seis palabras. Así, hemos pasado de las Vidas Paralelas de Plutarco a las Vidas Breves de Smith, que ha publicado un volumen con las microbiografías más jugosas que está arrasando en los USA esos.

Y las tenemos de todos los colores. Unos con cierta inclinación al melodrama, Mamá huyó. ¡Volvió! Huyó. ¡Reconciliación! Cáncer, otros prefieren las verdades estadísticas, Ocho mil orgasmos. Solo un hijo. Las hay escatológico laborales, Reparo retretes, me pagan una mierda, y las románticas empedernidas, Yo sigo haciendo café para dos. Ejemplos de vida insustancial, Nacido en California, después nada pasó, o de pesimista terminal, Asustado de morir, aterrorizado de vivir. Como ven, para todos los gustos.

Aunque parezca que no, este subgénero ha sido frecuentado hace tiempo por estos lares. Recuerden sino Yo soy yo y mi circunstancia de Ortega y Gasset, importador de la fenomenología alemana y el chucrut. Del mismo calado metafísico es esta otra, Soy el rey del pollo frito, de Ramoncín cuando quería abrir una franquicia de Kentucky Fried Chicken. El drama de la existencia humana en toda su insondable profundidad sale a relucir en ¿Quién me pone la pierna encima? De Jorge de Gran Hermano.

También podemos imaginar microvidas de personajes de postín, como De Zero Patatero a Zapatero Presidente para ZP, o Qué bien estaría yo de notario para Rajoy. La reina hip, y yo hip reflejaría el talante campechano y las aficiones de nuestro monarca. Algo tan brillante como Señoras, señores, vascos, vascas, jóvenes, jovenas solo podía salir de la plúmbea retórica de Ibarretxe.

Soy la perdición de los hombres, lema de Aramis Fuster, castigadora nata. A Cañita Brava le convendría algo como He vuelto a hacerme un lío, y a su Némesis maña, Bumbury, lo de Nacido para cantar jotas regurgitadas, có!! Pipi Estrada nos regalaría algo como Ellos dicen trabajo, yo digo siesta. Uno de los grandes renovadores del castellano y torero en sus ratos libres, Jesulin de Ubrique, se retrataría con En dos palabras: es im presionante, y su racial ex mujer con un Andreiiita, que te estés quieta ya!!!

Un buena biografía sería la de Cambio traje de novia por pistola, para desencantadas de la vida marital, y los dubitativos podrían ayudarse de un Ehhhh, esto, bueno, pues yo creo. Conocida la proverbial impericia de los habitantes del Río de la Plata para cualquier ejercicio de síntesis, consideramos harto improbable que puedan ceñirse a este esquema, así que mejor se dedican a escribir comedias de ocho palabras o novelas de diez, donde hasta podrán meter algún adjetivo.

Nuestra querida Sonsoles nos manda un Nacida para amar noche y día, y el lapidario Champiñac Llegué, pedí, bebí y no pagué, mientras que Chafardero hace el más difícil todavía resumiendo su biografía en una sola palabra: Chiripitifrasquilibúm

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues mi vida la resumiria asi: un globo,dos globos,tres globos.El cuarto falló.Ahora mi vida...se resume en una palabra:"trillizos".

Sin mas,firma.
la prima de la sonsoles.

chafardero dijo...

Otra víctima de la globalización esa

Effie dijo...

Non sin mi monomando.

??

chafardero dijo...

El monomando de las mil caras